EL TRATAMIENTO Y LA ENSEÑANZA DE LA EDUCACIÓN SEXUAL EN LA ESCUELA

 

1.   EL PROCESO DE IMPLANTACIÓN DE LA EDUCACIÓN SEXUAL EN LAS ESCUELAS DE LOS PAÍSES OCCIDENTALES

1.1      La Cronología

La secuencia de introducción de la educación sexual escolar de forma obligatoria  es la siguiente: Noruega (1950), Suecia (1956), Alemania (1963), EE.UU. (1965), Dinamarca (1970), Francia (1973) y Canadá (1984). En otros como Inglaterra (1943), Italia (1958), Suiza (1965), Bélgica (1966) y España (1981,1990) simplemente se permite.

Desde los setenta ciertos organismos internacionales como la OMS y la UNESCO, vienen decantándose claramente a favor de este proceso (existencia de la educación sexual en las aulas).

Destacar la celebración en Barcelona (1985) de unas Jornadas de Trabajo sobre Sexualidad, éstas diseñaron las líneas maestras que posteriormente informaron la LOGSE en 1990.

1.2      Las Razones

Por los años 50 se produce el progresivo derrumbe de la moral victoriana. Principalmente en los países nórdicos de Europa y en los EE.UU. Como consecuencia se inicia la construcción de otra moral y otra ideología sexual acorde con los nuevos tiempos. Entre los factores que explican estos cambios pueden citarse los siguientes:

  1. El triunfo de las democracias occidentales sobre el fascismo en la II Guerra Mundial.
  2. La separación objetiva entre sexualidad y reproducción con el descubrimiento en 1954 de la llamada píldora anticonceptiva. No conviene pasar por alto el hecho de que, aunque no formase parte del propósito inicial, ese y cualquier otro anticonceptivo hace más gratificante las relaciones sexuales en pareja ya que la separa de cualquier sorpresa indeseada.
  3. Surgimiento de una nueva ideología legitimadora del placer favorecido por el movimiento freudomarxista, las reivindicaciones de grupos feministas, costumbres sexuales inducidas por el contacto con otros pueblos y culturas a través del turismo y los flujos migratorios.
  4. El desarrollo industrial y urbano. Tanto la masiva incorporación de la mujer al trabajo como el fenómeno de la concentración urbana y movilidad geográfica, facilitan el contacto cotidiano entre muchas personas lejos del control familiar y vecinal. Todo ello constituye un estímulo y ocasión facilitadora de la actividad sexual por el encubrimiento y anonimato del ambiente urbano.
  5. Determinadas necesidades económicas pueden determinar cambios en la estructura ideológica de la sociedad. Así, por ejemplo, una conceptualización de la vida excesivamente ascética, supondría un fuerte obstáculo a la actitud consumista necesaria para la consiguiente actualización de beneficios económicos.

Todos estos factores que acabamos de describir contribuían a propiciar la construcción de otra moral, a generar otra ideología y comportamientos sexuales. Un análisis de la historia de la educación sexual en las escuelas pondría claramente de manifiesto la existencia de dos constantes principales de todo el proceso: por un lado, una sexualidad relegada a lo genital-reproductivo y por otro, la ubicación de esa sexualidad y del equilibrio afectivo en la pareja como medio de garantizar la pervivencia de la familia nuclear. Todo lo que no apunte a una de estas vertientes queda en cierto modo reducido al silencio.

1.3      La Controversia

Una vez establecida la necesidad de la educación sexual, surge la polémica entre partidarios y detractores.

Entre los partidarios las cuestiones más debatidas son: ¿quién debe impartirla?, ¿a qué edad comenzar?, ¿cómo impartirla?

Respecto a la primera pregunta, pocos son los que ponen en tela de juicio la responsabilidad legítima de los padres en este tema. Nadie duda la gran importancia del hogar como centro de aprendizaje. El problema estriba en que, a pesar de los cambios producidos en el seno de la sociedad, la familia protagoniza una muy escasa incidencia como fuente de información y educación sexual. Así pues, no es por falta de legitimidad, sino por éstos hándicaps por lo que la escuela y otras instancias sociales empiezan a asumir estas tareas educativas.

En cuanto a la segunda cuestión, la educación sexual en las escuelas de los países occidentales se destina a prevenir y controlar los efectos potencialmente problemáticos derivados de la maduración genital-reproductiva y a encauzar la necesidad de equilibrio afectivo orientándolo hacia el matrimonio.

Por lo que respecta al tercer interrogante, la estrategia comúnmente aceptada incluye las siguientes proposiciones:

a)    La Ed. Sexual ha de insertarse en el marco global del currículum escolar formando parte de los contenidos de las distintas áreas.

b)    La Ed. Sexual debe ser impartida por el propio profesorado de los diferentes centros educativos.

 

1.4      Los Errores

Destacar los siguientes:

a)    La motivación básica para la puesta en marcha de la Ed. Sexual institucional fue evitar los problemas supuestamente derivados de la “liberación sexual” y contener la “ola de sexo” que amenazaba con invadirlo todo.

b)    En consecuencia a lo anterior, la práctica de la Ed. Sexual se reduce a varias charlas que ubican la sexualidad en el restringido marco de la biología de la reproducción.

c)    A pesar de que es una práctica habitual, no es conveniente que sea una persona ajena al grupo clase la que se encargue de dar la Ed. Sexual, por las siguientes razones:

Difícilmente se consigue el clima de confianza necesario, se acaba estigmatizando negativamente esa enseñanza al singularizarla de ese modo, el tema sexual seguirá siendo tabú, no son posibles las aclaraciones posteriores en un diálogo personal, esas clases se reducen casi siempre a una simple información.

 

2.  LA FORMACIÓN Y ACTITUDES DEL PROFESORADO: CLAVE Y HÁNDICAP DE LA EDUCACIÓN SEXUAL

La necesidad de formación del profesorado ha sido puesta de manifiesto sistemáticamente. Así, un grupo de expertos convocados por la OMS, señalaban la necesidad de que los respectivos ministerios de educación se preocupasen por la inclusión de la formación en Ed. Sexual en todos los programas de formación inicial del profesorado.

En esta misma línea, en unas jornadas de Trabajo sobre Sexualidad, realizadas en Abril del ‘85(Barcelona), se llegaron a las siguientes conclusiones en materia de formación docente:

  • Introducir la Ed. Sexual en la formación inicial de cualquier  profesional relacionado con la enseñanza, y especialmente en las Esc. Universitarias de Formación de docentes de Primaria.
  • Garantizar que en la formación inicial y permanente del profesorado se aborden, las actitudes que estos temas suscitan.
  • Aceptación de la Ed. Sexual de la misma manera que la Ed. Dirigida a otras dimensiones y capacidades humanas. Aceptación de las manifestaciones propias de cada edad.
  • Respeto hacia las ideas y comportamientos ajenos con quienes se adopta una postura de comunicación, diálogo y debate.
  • Reconocimiento y aceptación de la sexualidad como una dimensión humana positiva y digna de ser vivida y estudiada.

 

3.    MODALIDADES DE INTERVENCIÓN EN EDUCACIÓN SEXUAL

Podemos distinguir con José Luis García (1984) tres tipos de intervención en educación sexual que podrían conformar a la práctica totalidad de los existentes:                                            

  • RESPUESTAS INFORMATIVAS
  • ED. SEXUAL PROGRAMADA
  • ED. SEXUAL GLOBALIZADA.

3.1         Respuestas Informativas

Consiste en responder a las preguntas y demandas formuladas natural y libremente por los educandos cuando se ha creado previamente un clima propicio para ello. Convendría tener muy presentes las siguientes indicaciones:

  • Lo realmente importante es estar en disposición de responder de forma abierta y con total naturalidad a la legítima curiosidad del alumnado.  Cualquier censura podría suponer en el educando un serio retroceso en su interés investigador.
  • Las respuestas han de ser concisas y adaptadas a la demanda que se formula.
  • Si no se es capaz de responder con naturalidad, sin ruborizarse, sin ironías, sin nerviosismos, lo mejor es callarse y dejar al educando en paz.
  • En las respuestas a preguntas sobre la concepción, el embarazo, etc. Huir tanto de las socorridas analogías agrícolas (la semillita), como de las urbanícolas (aquello de que va la madre al hospital), lo que el niño/a quiere saber es lo que paso antes. Hay que referirse a ello como algo que suele deparar sensaciones agradables y placenteras.
  • Se ha de dejar siempre la posibilidad de retomar el tema siempre que surjan nuevas preguntas.

3.2         Educación Sexual Programada

Es la que se realiza a partir de la integración de los distintos bloques temáticos de sexualidad en las programaciones habituales de los contenidos de los distintos niveles educativos.

Una propuesta perfectamente válida para acometer la educación sexual programada en la escuela, sobre todo en lo concerniente a los aspectos prácticos puede ser la de Barragán, F. (1991): La  educación sexual. Guía teórica y práctica. Cuadernos de pedagogía-Paidós. Barcelona.

3.3         Educación Sexual Globalizada

A nadie se le oculta que el educador interviene en el proceso educativo global a partir de una serie de pautas actitudinales y comportamentales que condicionan de alguna manera las del educando. Así que lo importante no es lo que se dice sino cómo se dice y cómo se hace.

 

4.    CONCLUSIÓN

Se puede afirmar que la Ed. Sexual llega a la escuela demasiado tarde, en la etapa de la pre-adolescencia, cuando ya el alumnado ha sido generalmente mal informado, y por otro lado, se ha procedido a implantar la educación sexual en la escuela sin haber previsto en modo alguno la necesaria formación del profesorado, no sólo en cuanto a conocimientos, sino, sobre todo, en cuanto a sus actitudes.

El profesor/a debe actuar con naturalidad ante un tema que viene siendo tabú, pero al que se le están abriendo puertas. Es por ello que nada legítimo sería que el profesor-a se convierta en juez, ni utilice la educación sexual para moralizar, adoctrinar, prohibir, ajustar… untando de moralina sus propias recetas eróticas personales, proyectando con demasiada frecuencia sus propios conflictos y absolutizando e imponiendo, en definitiva sus propios criterios cual si de inexorables leyes se tratara.

 

5.    BIBLIOGRAFÍA

 

Este artículo forma parte de la publicación nº05