LA PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA EN LA ESCUELA INFANTIL

 

1.   INTRODUCCIÓN-JUSTIFICACIÓN

 

Desde que los pequeños comienzan la etapa de educación infantil, los maestros solicitan a sus padres su participación y colaboración en ciertas  actividades.

Esta participación y colaboración cuando acaba la etapa de educación infantil suele desaparecer en la mayoría de los casos.

Si la participación de los padres se afianza en la etapa de educación infantil, no debe desaparecer cuando los niños pasen a la etapa de educación primaria. 

Es imprescindible que entre los padres y las madres de los pequeños haya comunicación, ya que la responsabilidad de sus hijos/as es compartida.

Las repercusiones en el sistema educativo podemos apreciarlas en nuestra vigente Ley Orgánica de la Educación (LOE), más concretamente en el Título I, Capítulo I de Educación Infantil, art. 14.2. Así como en la Ley de Educación en Andalucía (LEA), art. 29 y 30, donde se establecen los criterios para la participación de la familia con sus hijos en la escuela.

 

 

2.   RECONOCIMIENTO DE LA FAMILIA COMO PRMERA Y PRINCIPAL EDUCADORA

 

La familia y la escuela intentan conseguir un mismo objetivo, que es ayudar a los pequeños en su desarrollo y formación. Para conseguirlo es importantísimo que exista una gran coordinación y comunicación entre la escuela y la familia.

 

En la familia  los niños tienen sus primeros aprendizajes cognitivos y emocionales, para que puedan acceder a la comprensión del funcionamiento de la sociedad. Es en su hogar donde se les incita a los pequeños a la curiosidad por involucrarse en el mundo y aprender a adquirir autonomía y a relacionarse con los demás, construyendo relaciones interpersonales y vínculos con la sociedad.

Los padres son los que proporcionan a los pequeños el principal aprendizaje sobre el orden de prioridad entre las posibilidades de elección y las normas de convivencia, que con la ayuda de la escuela proporcionarán mayor garantía de logro y éxito educativo.

 

 

3.   PROBLEMAS EN LA COLABORACIÓN Y PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA EN EDUCACIÓN INFANTI

 

Hay al menos tres razones para explicar estos problemas:

a) Especificidad de los aprendizajes antes de los seis años: una vez que el niño ingresa en la escuela obligatoria, ve cómo en ella se trasciende su experiencia individual, sus rutinas y su mundo. El aprendizaje de los más pequeños está muy aclimatado en su vida cotidiana, en sus vivencias y experiencias. Los años anteriores a la escolaridad obligatoria los aprendizajes de niñas y niños se confunden con sus vivencias, por tanto tiene una gran importancia educativa lo que hacen y viven dentro y fuera del centro escolar. Los maestros son sin duda conscientes de este hecho, por ello piden la  colaboración y participación de los padres, ya que es imprescindible.

b) Complementar la acción educativa sobre el niño: tanto los padres como los maestros son conscientes de la importancia de complementar mutuamente su acción educativa. Habitualmente, los padres se sienten incapaces de aportar al niño aprendizajes y vivencias necesarias antes de su incorporación a la escolaridad obligatoria. Por su parte, maestras y maestros saben que su actuación con los niños debe estar ligada con sus experiencias exteriores al centro educativo para que las experiencias educativas dentro del centro tengan apoyo y continuidad en las experiencias exteriores y familiares.

c) Investigación sobre la educación preescolar y su impacto sobre el niño: las investigaciones sobre el desarrollo de programas de educación infantil con fines compensatorios para niños cuya cultura familiar es bastante diferente de la escolar han demostrado que casi todos son eficaces a corto plazo, pero sólo algunos consiguen que los efectos positivos perduren varios años después. La implicación de los padres en el proyecto educativo en el centro escolar es uno de los rasgos comunes de los programas más efectivos. Cuanto mayor sea la implicación, mejores serán los efectos sobre el niño. Parece que la implicación de los padres  les aporta nuevas actitudes, nuevas ideas, etc. Además, esas actitudes se acercan más a las que los educadores desarrollan en el centro educativo, por lo que se asegura una mejor relación entre maestros y familia de los niños y niñas, que es beneficioso para los alumnos/as.

Por todo ello, la participación de los padres en el planteamiento educativo de un centro infantil no es el único criterio a tener en cuenta, pero sí unos de los más importantes ya que nos ofrece una garantía de eficacia y calidad en la acción educativa.

 

 

4.   FACTORES PARA POTENCIAR Y ORGANIZAR LA IMPLICACIÓN DE LA FAMILIA PARA UNA ADECUADA ACTIVIDAD EDUCATIVA

Los buenos resultados aconsejan que la participación de los padres sea de forma gradual, introduciendo pequeños y paulatinos cambios, en forma de experiencias concretas en las que todo el equipo docente participe.

En función de las necesidades particulares de cada centro y la disponibilidad de cada familia esta participación puede ser de diversos tipos, que pueden ser: de forma ocasional, esporádica o sistemática.

Sea cual sea el grado de participación e implicación, se han de acordar las funciones que padres y tutores deben asumir, diferenciando las funciones de cada uno y adoptando la actitud correcta en cada caso.

 

 

5.   COMPAÑÍA EN LAS SALIDAS Y ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

 

Es imprescindible la presencia de adultos en las salidas educativas, por lo que es recomendable solicitar la ayuda de los padres para este tipo de actividades, para poder realizarlas con tranquilidad y seguridad para los niños.

 

Hay veces que la ausencia de los padres en este tipo de actividades hace imposible su realización, por lo que tenemos que considerar esta colaboración como un recurso educativo, un beneficio mutuo, ya que la familia aprende de esta convivencia y establece comparaciones con otras formas de actuar que les proporcionan los docentes.

Estas formas de participación deben ser programadas y planificadas cuidadosamente. Por lo que tendremos que tener en cuenta para llevarlas a cabo una serie de aspectos:

      Los familiares deben saber los contenidos que vamos a trabajar con los pequeños y los objetivos que pretendemos conseguir con ellos.

      Durante la realización de la salida o actividad debemos coordinar a los padres para que se responsabilicen de todo el grupo y no exclusivamente de sus hijos.

      Tenemos que aconsejarles a los padres que tengan mucha paciencia con los pequeños y que si en el grupo de sus hijos tienen problemas, pueden cambiarse a otro.

 

Ejemplos de salidas y actividades :

. Salida al parque natural de los Montes de Málaga

*Objetivos:

- Observación de la naturaleza.

- Conocer diferentes tipos de plantas.

- Dar a conocer a nuestros pequeños la importancia de las plantas en nuestra vida.

 

* Actividades:

- Recorrido por el parque para ver y conocer los tipos de plantas.

- Puesta en común de curiosidades y datos interesantes.

- Actividad de saludo y despedida.

 

. Taller educativo dedicado a la papiroflexia y el modelado

*Objetivos:

- Desarrollar su imaginación.

- Aprender diferentes usos del papel.

- Desarrollar una nueva habilidad.

*Actividades:

- Construir diferentes figuras con papel.

- Darles color.

- Poner en común con los demás compañeros el resultado final.

 

 

6.   COLABORACIÓN PUNTUAL EN EL AULA

 

Es aconsejable que los pequeños reciban visitas esporádicas de sus padres en el aula, ya que esta presencia puntual, hace que el niño/a se sienta el protagonista y pueda presentar su familia a sus compañeros. Además así los padres conocerán parte de la vida de sus hijos en el aula.

Los motivos para invitar a los familiares pueden ser numerosos, por ejemplo:

. El nacimiento de un hermano/a.

. El cuanto preferido y que tanto les gustan que les lean.

. El cumpleaños.

. Un regalo importante para ellos, como puede ser una mascota.

 

 

7.   CONCLUSIONES

Es imprescindible que exista relación entre las familias de nuestros pequeños y nosotros los docentes, ya que de este modo es más fácil realizar una tarea educativa adecuada, además con la coordinación de ambos nos será mucho más fácil conseguirlo.

 

Nosotros como docentes debemos iniciar esta relación y hacer que perdure durante todo el trayecto educativo, los niños aprenden en clase pero en casa también debe tener ayuda y seguir el mismo ritmo que en el colegio, por ello es imprescindible que exista comunicación entre ambos.

Desde mi opinión personal, decir que si existe una buena comunicación entre el/la docente y los padres del alumno, provocará que se involucren mucho más en el día a día de sus hijos y si asisten a fiestas puntuales en el aula o a actividades extraescolares, los pequeños se sentirán protagonistas y contentos de que sus compañeros conozcan a su familia.

 

 

 8.   REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

Legales:

  • LEY ORGÁNICA 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.

 

  • LEY 17/2007, de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía.

 

Editoriales:

  • Laura Méndez Zaballos, José Manuel Ruiz Llorente, Elena Rodríguez Fernández, María De La O Rebaque Geijo (2002). La tutoría en Educación Infantil. Editorial Praxis. Colección Educación al Día.

 

  • Tomás Sola Martínez y Manuel López Sánchez (1992). El plan de orientación y acción tutorial en Educación Infantil y Primaria. Recursos prácticos para su programación y ejecución. Editorial Universitas.

 

Digitales:

 

 

 

 

Este artículo forma parte de la publicación nº05